11.2 - Evitar las Pérdidas de Tiempo mas Tentadoras

Algunas pérdidas de tiempo son simplemente irresistibles. Se trata de “todo con moderación”. Las conversaciones breves en torno al cafecito rompen el aburrimiento y la monotonía de la jornada laboral y nos permiten volver al trabajo renovados. En cambio, las conversaciones de varias horas sobre temas no laborales no son tan valiosas.

El problema es que es difícil hacer las cosas con moderación. Como dijo Oscar Wilde, “puedo resistir todo menos la tentación”. Es difícil decirse a uno mismo: “Sólo voy a jugar a los videojuegos un minuto” o “sólo voy a mirar las líneas de asunto de mi correo electrónico y leer sólo las importantes”. Pronto estás borrando spam, respondiendo a solicitudes, y luego miras el reloj y ves que han pasado unas cuantas horas.

Entonces, ¿qué es lo que funciona?

Puedo evitar la tentación si establezco reglas y mantras para mí mismo (véase el capítulo 3) y luego encuentro la forma de hacerlas cumplir.

Estaría bien que cada cinco minutos nuestro cerebro pensara: “Dios, ¿qué beneficio tiene lo que estoy haciendo ahora?”. Eso nos ayudaría a reconocer cuándo hemos caído en una pérdida de tiempo y a salir de ella. Lamentablemente, no estamos hechos así.

He descubierto que es mejor establecer reglas para mí mismo. Reglas como “Cuando suene esta alarma, dejaré de jugar a este juego”. En casa, tengo un temporizador de cocina anticuado con una fuerte campana que requiere dos manos para apagarse (una para sostener el dispositivo, la otra para girar una perilla a 0). Así, no puedo simplemente pulsar un botón de apagado y volver a mi videojuego. (También disfruto de la ironía de estar rodeado de tecnología pero utilizando un temporizador antiguo).

En la oficina, me sentiría tonto con el temporizador mecánico sonando todo el tiempo, y el ruido molestaría a mis compañeros de trabajo. Por lo tanto, uso otras alarmas y recordatorios, como iCal.

Regla de oro: pon una alarma antes de hacer algo “sólo por un minuto”.

Aunque me parece que puedo ser mucho más productivo en una oficina con la puerta cerrada (debido a la falta de interrupciones y ruido), hay veces que tener un compañero de trabajo conmigo hace que sea más fácil evitar la tentación.

Nada hace más fácil resistir la tentación que una educación adecuada, un conjunto sólido de valores y testigos.

Franklin P. Jones

Trabajar con alguien en un proyecto puede hacer que sea más fácil mantener la concentración. En primer lugar, si me interrumpen, tengo la excusa: “Lo siento, estoy trabajando con alguien ahora mismo. ¿Puedes volver más tarde?”. Sin embargo, la razón más importante por la que funciona es que ni siquiera pienso en las tentaciones. Por ejemplo, no puedo consultar mi otra bandeja de entrada de correo electrónico, la que uso para cosas personales, delante de mi compañero de trabajo.


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